Uso de la termografía infrarroja en pacientes con fascitis plantar

Uso de la termografía infrarroja en pacientes con fascitis plantar

07/26/2022 By : Víctor Escamilla y Antonio Gómez Bernal Home

Para conocer si nos encontramos ante una fascitis plantar, la termografía infrarroja permite, de una forma rápida y no invasiva, identificar el estado fisiológico de los tejidos conjuntivos del cuerpo humano, apoyar al diagnóstico y cuantificar la evolución de esta patología.

La medición de la temperatura de la piel mediante la termografía ayuda en el apoyo al diagnóstico gracias a la identificación de diferentes patrones cuando el cuerpo ha perdido la homeostasis térmica. Es decir, nos permite evaluar patrones hipertérmicos o hipotérmicos que generan asimetrías cuando el cuerpo no está guardando el equilibrio que debería (Sillero-Quintana et al. 2015).

Las razones por las que se generan asimetrías térmicas dependen de varios factores que pueden ser intrínsecos o extrínsecos al individuo. Cuando nos encontramos ante un factor intrínseco que modifica la temperatura de forma asimétrica, podemos pensar que se debe a una compensación o a una razón relacionada con una patología, como un proceso inflamatorio o una neuralgia.

Por ello, evaluar las asimetrías térmicas en diferentes regiones corporales susceptibles a lesión, permite estandarizar la normalidad e identificar aquellos patrones térmicos que están relacionados con diferentes patologías, como puede ser la fascitis plantar.

Novedades en la investigación del diagnóstico de la fascitis plantar

El grupo de investigación del Dr. Antonio Gómez Bernal quiso analizar el patrón térmico de la fascitis plantar en su investigación. Para ello, seleccionaron a los pacientes que habían sido diagnosticados con una fascitis plantar y lo relacionaron con su perfil térmico mediante la termografía.

Por su etiología, la fascitis plantar es una patología degenerativa de la fascia causada por una aplicación continuada de fuerzas, por su alto compromiso en la biomecánica del pie, que llegan hasta el punto del fallo estructural del tejido. Esta patología es una de las más comunes en el pie (Thing et al. 2012).

En los primeros días de una fascitis plantar, comienza la fase inflamatoria, seguida de una fase fibroblástica donde prolifera la síntesis de colágeno y la neovascularización de la fascia (Schepsis et al. 1991). La última fase, correspondiente desde la remodelación hasta la regeneración tisular, puede durar hasta 12 meses (Fernandez et al. 1983).

Por todo ello, los autores (Gómez-Bernal et al. 2021) hipotetizan que la termografía podría ser de utilidad para identificar diferencias significativas entre pies sanos y pies diagnosticados con fascitis plantar.

Para ello, seleccionaron a 16 pacientes con fasciopatía plantar unilateral aguda diagnosticada con menos de un mes de evolución y que no tuvieran un índice de masa corporal mayor de 30 (IMC<30). Analizaron las imágenes termográficas con el software ThermoHuman, que segmenta las plantas de los pies en 18 regiones de interés, como se muestra en la figura 1.

Resultados significativos en la identificación del perfil termográfico de la fascitis plantar

Los resultados que obtuvieron muestran una diferencia estadísticamente significativa entre las regiones de la cabeza del primer metatarsiano, el arco externo del pie, el arco interno, la zona interna del talón y la zona externa del pie lesionado en relación con el pie sano. Además, la asimetría se vuelve reseñable para el software con valor mayor de 0,3 ºC de diferencia en las áreas del arco interno y del talón (Figura 1), donde encontramos las temperaturas máximas:

fascitis plantar vista con termografía
Figura 1. Imagen termográfica de un paciente de fascitis plantar y avatar con resultados de asimetría media en las diferentes regiones de interés, mostrando asimetría mayor de 0,3 ºC en las áreas del arco interno y del talón.

Los autores señalan que las zonas más comunes de dolor en los pacientes con fascitis plantar tienen origen en la tuberosidad calcánea medial del talón y continúan en su aponeurosis, lo que parece tener una relación directa con los resultados de termografía. Además, este tipo de paciente requiere un proceso metabólico mayor para su reparación (Lim et al. 2016).

Las diferencias de temperatura en las demás regiones como la zona de los dedos II-V, la cabeza del primer metatarsiano o la región del quinto metatarsiano pueden ser consecuencia de una marcha antiálgica al evitar la puesta en tensión de la fascia plantar (Lim et al. 2016).

El trabajo de Gómez-Bernal et al. (2021) es el primero en identificar un patrón hipertérmico en las regiones afectadas por la fascitis plantar y en recalcar que las variaciones de la temperatura en las regiones del pie están relacionadas con procesos patológicos, como otros estudios en pacientes con pie diabético también señalan (Astasio-Picado et al. 2020).

Conclusiones

Como conclusión podemos afirmar que la termografía permite identificar a los pacientes con fascitis unilateral aguda, debido a su patrón hipertérmico en las regiones lesionadas, que presentan una asimetría significativa en comparación con el pie sano.

Para ello, el análisis con un software específico que permita medir las temperaturas de las regiones corporales es determinante en el establecimiento de las diferencias e identificación de las asimetrías significativas, apoyando así al diagnóstico de la fascitis plantar.


Referencias

Astasio-Picado, Á., Martínez, E. E., & Gómez-Martín, B. (2020). Mapa térmico comparativo del pie entre pacientes con y sin diabetes mediante el uso de termografía infrarroja. Enfermería Clínica, 30(2), 119-123.

Fernandez, A., & Finley, J. M. (1983). Wound healing: helping a natural process. Postgraduate medicine, 74(4), 311-317.

Gómez-Bernal, A. G., Fernández-Cuevas, I., Santafé, J. J. A., Morcillo, A. P., & Arasanz, A. J. A. (2021). Uso de la termografía infrarroja para determinar el perfil térmico de la planta del pie en pacientes con fasciopatía plantar: estudio transversal. Revista española de podología, 32(2), 93-98.

Lim, A. T., How, C. H., & Tan, B. (2016). Management of plantar fasciitis in the outpatient setting. Singapore medical journal, 57(4), 168.

Schepsis, A. A., Leach, R. E., & Gorzyca, J. (1991). Plantar fasciitis. Etiology, treatment, surgical results, and review of the literature. Clinical Orthopaedics and Related Research, (266), 185-196.

Sillero-Quintana, M., Fernández-Jaén, T., Fernández-Cuevas, I., Gómez-Carmona, P. M.,

Arnaiz-Lastras, J., Pérez, M. D., & Guillén, P. (2015). Infrared thermography as a support tool for screening and early diagnosis in emergencies. Journal of Medical Imaging and Health Informatics, 5(6), 1223-1228.

Thing, J., Maruthappu, M., & Rogers, J. (2012). Diagnosis and management of plantar fasciitis in primary care. British Journal of General Practice, 62(601), 443-444.


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