

Aquí tienes una guía gratuita que podría cambiar tu enfoque.
Durante la pretemporada, el calendario ofrece espacios que permiten a todo el staff aportar su experiencia para construir el perfil de cada jugador, con sus fortalezas y sus eslabones débiles. Se dedica tiempo a evaluar, analizar e implementar tests y estrategias para optimizar al deportista en todas sus dimensiones.
Pero ¿qué ocurre durante la temporada, cuando ese tiempo ya no existe?
¿Qué pasa con los tests de pretemporada que requerían una evaluación minuciosa?
Generalmente, quedan en el olvido. Desactualizados, sin impacto.
Por eso, las estrategias que pueden repetirse semanalmente y que no interfieran en las rutinas del staff ni del jugador son las ideales a implementar.
No es el test. Es lo que viene después: no hacer nada con ello. Ahí está el error.
La mayoría de los clubes realizan evaluaciones exhaustivas al inicio del año competitivo. Pero luego entrenan y compiten durante 10 meses con datos que se vuelven obsoletos tras el primer partido. Y lo más crítico: datos que no informan sobre el día a día, que no suman al reporte diario, que no mejoran la disponibilidad del jugador para el equipo.
En un contexto donde las lesiones por sobrecarga son cada vez más frecuentes (Ekstrand et al., 2022), esperar a un parón internacional o a las vacaciones de Navidad para volver a evaluar es ineficiente.
La termografía infrarroja permite obtener, de forma rápida y no invasiva, información sobre las asimetrías del jugador y su respuesta frente a la carga. Así es posible individualizar estrategias de recuperación sin dedicar más de 40 minutos dentro de la rutina semanal (Gómez-Carmona et al., 2020). Con nuestros módulos de interpretación inteligentes, obtendrás un informe automatizado en el mismo momento en que se suben los datos termográficos, optimizando así la toma de decisiones con datos accionables.
Nuestra tecnología permite acceder a información objetiva, individual y actualizada cada semana, sin fricción operativa. En minutos, sabes cómo responde el cuerpo del jugador hoy, no con datos de hace dos meses. Y lo más importante: puedes usar esos datos para prevenir lesiones y ajustar cargas con precisión.