

Volvemos a montar un set-up simple. Solo necesitamos:
Antes encontrabamos regiones con asimetrías frias. Ahora es la asimetría caliente la que nos interesa, es donde está el problema. Una asimetría caliente puede indicar:
No es solo una alerta. Es una oportunidad de intervenir a tiempo.
No tratamos colores. Tratamos datos objetivos ocasionados por una causa.
Gracias al análisis con ThermoHuman y al contexto clínico:
Ajustamos la estrategia terapéutica en base a la región y a la información que nos aporta la termografía. Según el tipo de disfunción térmica, aplicamos:
Todo orientado a normalizar la temperatura y recuperar la función.
Es fisiología aplicada con datos objetivos. Y todo esto lo hacemos cada semana, sin interrumpir la rutina del equipo, centro o clínica.
¿Quieres ver cómo se integra en tu metodología?
Te enseñamos cómo. Escribenos y te mandamos una guía de implementación.
No es teoría. Es una herramienta que ya usan clubes de élite.