

Durante siglos, los soldados y exploradores del Ártico han dejado crecer sus barbas como símbolo de resistencia al frío. Pero más allá de la tradición o la comodidad, ¿puede el vello facial ofrecer realmente una ventaja termorreguladora?
Un estudio publicado en Military Medicine (Potter et al., 2025) analizó por primera vez esta cuestión desde una perspectiva científica, aplicando modelos matemáticos y de biotermodinámica para evaluar si la barba puede proteger frente al estrés térmico y las lesiones por frío extremo.
El trabajo, liderado por investigadores del U.S. Army Research Institute of Environmental Medicine (USARIEM), empleó modelos predictivos validados, entre ellos el Cold Weather Ensemble Decision Aid (CoWEDA) y el Heat Strain Decision Aid (HSDA), para simular las respuestas térmicas de un soldado estándar con diferentes niveles de barba (desde rostro afeitado hasta barba completa).
Se evaluaron tres condiciones ambientales extremas:
El objetivo: comparar los cambios en la temperatura central y cutánea y estimar el tiempo hasta la aparición de riesgo de hipotermia o congelación facial.
Sin diferencia en temperatura central: El vello facial no tuvo un efecto significativo sobre la temperatura corporal interna, incluso bajo frío extremo.
Protección frente a la congelación facial:
Complemento a la protección textil:
Aunque la barba no modifica la termorregulación central, sí ofrece una ventaja protectora local frente a la congelación, actuando como un microaislante natural. En operaciones militares o expediciones en ambientes árticos, esto podría traducirse en una reducción del riesgo de lesión y una mejora en la “letalidad” o rendimiento operativo bajo frío extremo.
Desde una perspectiva biomédica, este trabajo es un excelente ejemplo de cómo la modelización térmica y la termografía aplicada pueden aportar evidencia cuantitativa en contextos fisiológicos poco explorados, desde el diseño de equipamiento militar hasta la fisiología evolutiva del vello humano.
Potter, A. W., Jacques, J. I., Poley-Bogan, M. M., Chapman, C. L., & Friedl, K. E. (2025). Does Facial Hair Provide Significant Thermoregulatory Advantage and Protection in the Arctic? A Case for Bearded Arctic Warriors. Military Medicine, usaf425.