Artículos científicos

¿Proveen las barbas una ventaja térmica en el Ártico? Termorregulación en condiciones extremas

Julio Ceniza Villacastín

10/30/2025

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10/30/2025
¿Proveen las barbas una ventaja térmica en el Ártico? Termorregulación en condiciones extremas
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Durante siglos, los soldados y exploradores del Ártico han dejado crecer sus barbas como símbolo de resistencia al frío. Pero más allá de la tradición o la comodidad, ¿puede el vello facial ofrecer realmente una ventaja termorreguladora?

Un estudio publicado en Military Medicine (Potter et al., 2025) analizó por primera vez esta cuestión desde una perspectiva científica, aplicando modelos matemáticos y de biotermodinámica para evaluar si la barba puede proteger frente al estrés térmico y las lesiones por frío extremo.

Diseño del estudio

El trabajo, liderado por investigadores del U.S. Army Research Institute of Environmental Medicine (USARIEM), empleó modelos predictivos validados, entre ellos el Cold Weather Ensemble Decision Aid (CoWEDA) y el Heat Strain Decision Aid (HSDA), para simular las respuestas térmicas de un soldado estándar con diferentes niveles de barba (desde rostro afeitado hasta barba completa).

Se evaluaron tres condiciones ambientales extremas:

  • Estrés por calor: 24 °C y 60 % de humedad relativa
  • Frío intenso: −24 °C y 70 % de humedad
  • Frío extremo: −45 °C y 75 % de humedad

El objetivo: comparar los cambios en la temperatura central y cutánea y estimar el tiempo hasta la aparición de riesgo de hipotermia o congelación facial.

Principales hallazgos

Sin diferencia en temperatura central: El vello facial no tuvo un efecto significativo sobre la temperatura corporal interna, incluso bajo frío extremo.

Protección frente a la congelación facial:

  • Las simulaciones de elementos finitos mostraron que una barba densa actúa como una capa aislante local, reduciendo la pérdida de calor en mejillas, mentón y labio superior.
  • En términos prácticos, los modelos predijeron un retraso de hasta 1.100 minutos en la caída de la temperatura cutánea hasta niveles de riesgo de congelación (comparado con un rostro afeitado).

Complemento a la protección textil:

  • Incluso al usar una balaclava estándar, la presencia de barba proporcionó una resistencia térmica adicional, disminuyendo el riesgo de lesiones por frío en el rostro.

Interpretación y relevancia

Aunque la barba no modifica la termorregulación central, sí ofrece una ventaja protectora local frente a la congelación, actuando como un microaislante natural. En operaciones militares o expediciones en ambientes árticos, esto podría traducirse en una reducción del riesgo de lesión y una mejora en la “letalidad” o rendimiento operativo bajo frío extremo.

Desde una perspectiva biomédica, este trabajo es un excelente ejemplo de cómo la modelización térmica y la termografía aplicada pueden aportar evidencia cuantitativa en contextos fisiológicos poco explorados, desde el diseño de equipamiento militar hasta la fisiología evolutiva del vello humano.

Conclusión

  • Las barbas pueden no calentar el cuerpo, pero sí protegen el rostro.
  • Este estudio demuestra que incluso una característica tan cotidiana como el vello facial puede tener implicaciones fisiológicas medibles en entornos extremos.
  • Una lección más sobre cómo la termorregulación humana, y su estudio mediante modelos térmicos, continúa revelando estrategias naturales de adaptación al frío.

Referencia

Potter, A. W., Jacques, J. I., Poley-Bogan, M. M., Chapman, C. L., & Friedl, K. E. (2025). Does Facial Hair Provide Significant Thermoregulatory Advantage and Protection in the Arctic? A Case for Bearded Arctic Warriors. Military Medicine, usaf425.