La Termografía Infrarroja se ha consolidado como una herramienta no invasiva clave para la evaluación funcional de tejidos blandos y la monitorización fisiológica, especialmente en el ámbito de la medicina deportiva y las ciencias de la salud. Sin embargo, la interpretación tradicional se ha basado fundamentalmente en dos estrategias con limitaciones inherentes:
- Comparación Contralateral: Asume una simetría térmica entre regiones homólogas del cuerpo sano (1). Aunque útil, este método es puramente intra-regional y no proporciona información sobre el comportamiento térmico de una región con respecto a sus áreas anatómicas adyacentes.
- Valores de Temperatura Absoluta: Describe la normalidad térmica regional (2). Este enfoque desestima la influencia significativa de factores técnicos y ambientales en la temperatura de la piel, asumiendo que el valor refleja solo el estado fisiológico local.
Un reciente estudio, basado en el análisis retrospectivo de la extensa base de datos anonimizada de ThermoHuman® (que comprende más de 25,000 termogramas del tren superior y más de 100,000 del tren inferior), ha abordado estas limitaciones proponiendo un enfoque alternativo: el análisis de las relaciones térmicas interregionales (3).
El objetivo principal fue establecer patrones sistemáticos de la distribución de la temperatura a través de diferentes regiones anatómicas, culminando en la creación de una escala de gradiente térmico. Este marco proporciona un modelo de referencia que contextualiza las respuestas térmicas espaciales.
Hallazgos Clave del Estudio:
- Gradiente Proximal-a-Distal: Se confirmó un descenso progresivo de la temperatura desde las regiones más proximales a las más distales en ambos sexos. Este patrón se ha correlacionado con la necesidad fisiológica de preservar los órganos vitales centrales. Los cambios más abruptos se registraron entre el antebrazo y la muñeca y entre la pierna y el tobillo.
- Diferencias por Sexo: Los sujetos masculinos exhibieron consistentemente temperaturas medias de la piel más altas que las femeninas en la mayoría de las regiones, con diferencias que oscilan entre +0,09 y +1,64ºC. Las mayores disparidades se observaron en la espalda dorsal inferior y los Aductores. Por el contrario, las muñecas mostraron temperaturas ligeramente superiores en mujeres. Estos hallazgos concuerdan con la literatura previa que atribuye las diferencias de distribución térmica a la distribución del tejido adiposo y la perfusión sanguínea regional (2).
- Variabilidad Regional: Se observó una mayor variabilidad (Desviación Estándar, DS) en las regiones distales, como la muñeca y el tobillo. Esta variabilidad refuerza la necesidad de protocolos estandarizados para mitigar la susceptibilidad de estas áreas a factores ambientales y posicionales.

La principal contribución de este estudio es la incorporación de la escala de gradiente térmico para la interpretación individual. La visualización de las mediciones térmicas en relación con la normalidad poblacional diferenciada por sexo permite una interpretación contextualizada y mejora la detección de desviaciones fisiológicas o clínicas.
- Identificación de Disfunción Focal: Una desviación localizada en una única Región de Interés (ROI), que supere significativamente el rango de referencia (p. ej., dos desviaciones estándar), sugiere una posible disfunción regional (inflamación, alteración vascular).
- Detección de Influencias Sistémicas: Si todas las regiones presentan un desplazamiento consistente en la misma dirección a lo largo del gradiente, la variación es más probable que se deba a factores ambientales o sistémicos.
- Monitorización Longitudinal: El enfoque del gradiente térmico facilita el seguimiento de pacientes o atletas a lo largo del tiempo, ya que las alteraciones en las proporciones proximal-a-distal pueden ser un indicador temprano de cambios funcionales.
En conclusión, este marco normativo, derivado del análisis masivo de datos, refuerza la utilidad clínica de la TIR, transformándola en una herramienta de evaluación más objetiva, reproducible e individualizada.
Referencias
- Vardasca, R., Ring, E. F. J., Plassmann, P., & Jones, C. D. (2012). Thermal symmetry of the upper and lower extremities in healthy subjects.
- Marins JC, Fernandes AA, Cano SP, Moreira DG, da Silva FS, Costa CM, Fernandez-Cuevas I, Sillero-Quintana M. Thermal body patterns for healthy Brazilian adults (male and female). J Therm Biol. 2014 May;42:1-8. doi: 10.1016/j.jtherbio.2014.02.020. Epub 2014 Mar 7. PMID: 24802142.
- Escamilla-Galindo V et al. 2025. Beyond Symmetry: Defining Normative Inter-Regional Patterns in Infrared Thermography