Artículos científicos

Guía "Cómo integrar la termografía en la práctica clínica"

Victor Escamilla

27/8/2026

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Artículos científicos
27/8/2026
Guía "Cómo integrar la termografía en la práctica clínica"
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La toma de decisiones en los procesos de rehabilitación física y readaptación deportiva ha dependido históricamente de la valoración sintomática y de la percepción subjetiva del paciente (como la escala de dolor EVA). Si bien estos indicadores aportan contexto clínico, carecen de reproducibilidad y no reflejan con precisión el estado fisiológico real del tejido en regeneración. La incorporación de la termografía infrarroja permite complementar el diagnóstico estructural con datos cuantitativos de la respuesta vascular y metabólica en tiempo real.

Del análisis estructural a la respuesta metabólica tisular

Pruebas de imagen como la ecografía o la resonancia magnética ofrecen una caracterización anatómica precisa de la lesión. Sin embargo, no aportan datos dinámicos sobre la actividad biológica del tejido. La evaluación termográfica permite medir la temperatura cutánea como biomarcador de la respuesta autonómica y microvascular, aportando información en tres ejes principales:

  • Cuantificación del efecto terapéutico: Determinación del impacto térmico real de técnicas como la crioterapia (-10 °C), la tecarterapia/diatermia (+0,8 °C) o la terapia manual (+0,7 °C), lo que facilita ajustar la dosificación en función de la fase inflamatoria o proliferativa del tejido.
  • Diferenciación de patrones fisiopatológicos: Identificación entre respuestas hipertérmicas (aumento de la perfusión por inflamación, sobreuso o remodelación tisular en hueso y ligamento) e hipotérmicas (alteraciones en el control simpático vasomotor, inhibición muscular o compromiso neural).
  • Objetivación del Return to Play (RTP): Monitorización de la convergencia hacia la homeostasis térmica corporal (donde las asimetrías basales interlaterales son fisiológicamente mínimas) para establecer criterios cuantitativos de alta clínica y deportiva.

Fisiopatología térmica diferenciada: La respuesta hipotérmica del músculo

Un aspecto crítico en la interpretación termográfica es el comportamiento térmico según la estirpe tisular afectada. Mientras que las estructuras articulares, óseas y ligamentosas reaccionan tras un traumatismo con incrementos de temperatura significativos (+0,9 °C a +4 °C) debido al edema y la cascada inflamatoria local, el tejido muscular no traumático presenta una respuesta paradójica.

Ante una lesión muscular no traumática, se observa una reducción de la temperatura local (-0,3 °C a -0,9 °C). Este patrón hipotérmico está mediado por la elevada inervación del músculo y la regulación del sistema nervioso central, que induce una alteración del control vasomotores simpático como respuesta de protección o inhibición funcional. Comprender esta divergencia es fundamental para seleccionar la estrategia terapéutica adecuada (evitando, por ejemplo, abordajes inadecuados según el estado biológico del tejido).

Acceso a la guía técnica

Para profundizar en la evidencia científica, los algoritmos de análisis y las curvas de evolución térmica según el tipo de lesión (roturas musculares, LCA, esguinces de tobillo y fracturas), se ha sintetizado este marco de trabajo en la guía "Termografía y rehabilitación".

Implementación clínica y consulta técnica

Para profesionales o centros interesados en integrar la evaluación termográfica en sus protocolos clínicos o revisar la evidencia aplicada a la monitorización de pacientes, el equipo técnico está disponible a través de la sección de contacto de la plataforma o mediante los canales profesionales habituales.