

La toma de decisiones en los procesos de rehabilitación física y readaptación deportiva ha dependido históricamente de la valoración sintomática y de la percepción subjetiva del paciente (como la escala de dolor EVA). Si bien estos indicadores aportan contexto clínico, carecen de reproducibilidad y no reflejan con precisión el estado fisiológico real del tejido en regeneración. La incorporación de la termografía infrarroja permite complementar el diagnóstico estructural con datos cuantitativos de la respuesta vascular y metabólica en tiempo real.
Pruebas de imagen como la ecografía o la resonancia magnética ofrecen una caracterización anatómica precisa de la lesión. Sin embargo, no aportan datos dinámicos sobre la actividad biológica del tejido. La evaluación termográfica permite medir la temperatura cutánea como biomarcador de la respuesta autonómica y microvascular, aportando información en tres ejes principales:
Un aspecto crítico en la interpretación termográfica es el comportamiento térmico según la estirpe tisular afectada. Mientras que las estructuras articulares, óseas y ligamentosas reaccionan tras un traumatismo con incrementos de temperatura significativos (+0,9 °C a +4 °C) debido al edema y la cascada inflamatoria local, el tejido muscular no traumático presenta una respuesta paradójica.
Ante una lesión muscular no traumática, se observa una reducción de la temperatura local (-0,3 °C a -0,9 °C). Este patrón hipotérmico está mediado por la elevada inervación del músculo y la regulación del sistema nervioso central, que induce una alteración del control vasomotores simpático como respuesta de protección o inhibición funcional. Comprender esta divergencia es fundamental para seleccionar la estrategia terapéutica adecuada (evitando, por ejemplo, abordajes inadecuados según el estado biológico del tejido).
Para profundizar en la evidencia científica, los algoritmos de análisis y las curvas de evolución térmica según el tipo de lesión (roturas musculares, LCA, esguinces de tobillo y fracturas), se ha sintetizado este marco de trabajo en la guía "Termografía y rehabilitación".
Para profesionales o centros interesados en integrar la evaluación termográfica en sus protocolos clínicos o revisar la evidencia aplicada a la monitorización de pacientes, el equipo técnico está disponible a través de la sección de contacto de la plataforma o mediante los canales profesionales habituales.