Deporte
Artículos científicos

Temperatura de la piel y saturación muscular de oxígeno tras el entrenamiento de fuerza

Julio Ceniza Villacastín

7/24/2025

social media images
Hero Image
resource image
Deporte
Artículos científicos
7/24/2025
Temperatura de la piel y saturación muscular de oxígeno tras el entrenamiento de fuerza
social media images

¿Cómo responde el músculo a distintas intensidades de entrenamiento de fuerza?

Un estudio ha analizado dos variables clave —la temperatura de la piel y la saturación de oxígeno muscular— para comprender mejor lo que sucede en las extremidades inferiores durante y después del ejercicio de fuerza localizado.

En esta entrada exploramos sus hallazgos y cómo pueden aplicarse en el ámbito del rendimiento deportivo.

¿Qué midieron y por qué es relevante?

Los autores evaluaron a diecisiete hombres entrenados mientras realizaban extensiones de pierna con dos intensidades distintas: alta (al 70% de su repetición máxima) y baja (al 35%). A lo largo de tres series de 15 repeticiones, midieron:

  • La temperatura de la piel mediante termografía infrarroja.
  • La saturación de oxígeno en el músculo vasto lateral mediante espectroscopía infrarroja cercana (NIRS).
  • La percepción subjetiva del esfuerzo tras cada serie.
  • La evolución de estas variables durante el ejercicio y en la recuperación (7 y 15 minutos después).

Principales resultados

Temperatura de la piel (termografía)

  • Muslo: la temperatura aumentó progresivamente, sobre todo con alta intensidad.
  • Rodilla: también aumentó, pero en menor medida.
  • Pierna (zona no activa): la temperatura disminuyó durante el ejercicio, reflejando la redistribución del flujo sanguíneo hacia los músculos implicados.

Este comportamiento térmico demuestra que el músculo genera más calor cuanto mayor es el esfuerzo, mientras que otras zonas "ceden" sangre para sostener la demanda metabólica.

Saturación de oxígeno muscular

  • La saturación de oxígeno disminuyó significativamente durante las series, en mayor medida en la condición de alta intensidad.
  • La capacidad de extracción de oxígeno (∇%SmO2) y la respuesta hiperémica en la recuperación (Δ%SmO2) también fueron mayores con mayor carga.
  • Durante la recuperación, la saturación aumentó por encima de los niveles basales en quienes entrenaron con alta intensidad, reflejando una respuesta hiperémica más pronunciada.

Este patrón indica una mayor activación metabólica y una necesidad más marcada de reoxigenación muscular tras ejercicios más exigentes.

Esfuerzo percibido

  • Los participantes reportaron un esfuerzo notablemente mayor tras las series de alta intensidad.
  • Este dato se alinea con las variaciones observadas tanto en la temperatura como en la oxigenación muscular.

¿Qué relación hay entre la temperatura y la oxigenación muscular?

El estudio encontró correlaciones consistentes entre el aumento de la temperatura del muslo y la disminución de la saturación de oxígeno durante el esfuerzo. Además, cuanto más aumentaba la temperatura en recuperación, mayor era la recuperación del oxígeno en el músculo.

Esto sugiere que ambas variables reflejan el nivel de activación muscular y el grado de fatiga, aunque miden fenómenos fisiológicos distintos: la temperatura representa una respuesta térmica superficial, mientras que la oxigenación refleja la disponibilidad de oxígeno dentro del músculo.

Aplicaciones prácticas

Los hallazgos de este estudio aportan nuevas herramientas para entrenadores, fisioterapeutas y científicos del deporte:

Conclusión

  • La termografía y la espectroscopía NIRS son tecnologías que permiten observar, de forma no invasiva, lo que ocurre en el músculo durante y después del entrenamiento de fuerza.
  • Su uso conjunto puede mejorar el control de la carga, optimizar la recuperación y prevenir errores en la planificación.
  • Este estudio refuerza la idea de que más allá de la carga externa, entender la respuesta fisiológica interna es clave para entrenar mejor.

Referencias