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Fuerza, temperatura de la piel y activación muscular en Powerlifting Paralímpico: el uso de la termografía

Julio Ceniza Villacastín

11/18/2025

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11/18/2025
Fuerza, temperatura de la piel y activación muscular en Powerlifting Paralímpico: el uso de la termografía
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El Powerlifting Paralímpico es una disciplina donde la fuerza máxima y la capacidad de gestionar la carga son determinantes para el rendimiento. En este contexto, elegir entre entrenamiento tradicional o excéntrico no es una cuestión menor: cada método genera respuestas fisiológicas específicas que pueden influir en la recuperación, la programación y la prevención de la fatiga.

Un estudio reciente publicado en Scientific Reports por de Souza Leite Júnior et al. (2025) evaluó los efectos agudos de ambos métodos en atletas paralímpicos, analizando tres variables clave: fuerza isométrica, activación muscular (EMG) y temperatura de la piel, esta última medida mediante termografía infrarroja.

Los resultados ayudan a comprender mejor cómo responde el músculo según el tipo de estímulo y refuerzan el valor de la termografía como herramienta objetiva en entrenamiento y rendimiento.

Diseño del estudio: dos métodos, un mismo objetivo

Doce atletas masculinos de Powerlifting Paralímpico realizaron dos protocolos:

  • Entrenamiento tradicional (TT): 5×5 con 80% del 1RM en concéntrico y excéntrico.
  • Entrenamiento excéntrico (ET): 80% en la fase concéntrica y 110% en la fase excéntrica.

Las mediciones se realizaron antes, después, 24 h y 48 h post-entrenamiento. La activación muscular se registró mediante EMG en pectoral mayor (porciones clavicular y esternal), deltoides anterior y tríceps.

La termografía se utilizó para analizar los cambios térmicos asociados al esfuerzo y la fatiga muscular, siguiendo un protocolo estandarizado de captura y procesamiento.

Resultados principales

1. Fuerza isométrica (MIF)

Ambos métodos mantuvieron los valores de fuerza inmediatamente después del entrenamiento. Sin embargo, a las 48 h, el entrenamiento tradicional mostró una recuperación superior:

  • Mayor MIF tras el TT respecto al ET.
  • El ET generó una caída más marcada de la fuerza —indicador de mayor fatiga residual.

Esto sugiere que el estímulo excéntrico, pese a ser eficaz, exige más tiempo de recuperación.

2. Temperatura de la piel

La termografía aportó hallazgos especialmente relevantes:

  • Aumento significativo de temperatura en ambos métodos tras el ejercicio.
  • Mayor incremento térmico en el excéntrico, especialmente en:
    • Pectoral mayor (porción clavicular)
    • Deltoides
    • Tríceps braquial

Esta respuesta térmica es coherente con más estrés fisiológico local, mayor demanda mecánica y acumulación de fatiga.

3. Activación muscular (sEMG)

Los patrones de activación no mostraron diferencias significativas entre métodos, según los registros EMG. Aun así, el excéntrico generó tendencias de mayor activación en músculos clave del press de banca.

Es decir: el estímulo excéntrico recluta más, aunque las diferencias no alcanzaron significación estadística.

Interpretación: qué nos dice la termografía

Los cambios térmicos permiten identificar cómo responde el músculo ante diferentes cargas y métodos. Este estudio confirma que:

  • La respuesta térmica es más intensa tras estímulos excéntricos, reflejando un mayor impacto mecánico y metabólico.
  • Las variaciones de temperatura funcionan como marcador objetivo para monitorizar fatiga muscular localizada.
  • La termografía es útil para visualizar la evolución del estrés muscular en las primeras 48 h post-entrenamiento.

En un deporte como el Powerlifting Paralímpico, donde la carga se concentra en el tren superior, disponer de herramientas visuales y no invasivas es clave para ajustar volúmenes, orientar la recuperación y prevenir sobrecargas.

Aplicaciones prácticas

Este estudio aporta evidencia aplicable tanto al rendimiento como a la readaptación:

Para entrenadores y preparadores físicos

  • Ajustar la programación excéntrica, especialmente en microciclos con alta densidad de carga.
  • Utilizar la termografía para detectar zonas con mayor estrés térmico tras sesiones de fuerza.
  • Individualizar la recuperación en función del impacto muscular real, no solo percibido.

Para fisioterapeutas y readaptadores

  • Identificar áreas con mayor carga local tras trabajo excéntrico.
  • Monitorizar la evolución térmica para evitar sobreuso o recaídas.
  • Integrar la termografía como apoyo a criterios objetivos de progreso.

Conclusiones

El entrenamiento excéntrico genera mayor activación muscular y una respuesta térmica más elevada, lo que se traduce en mayor fatiga local. El tradicional, por su parte, favorece una recuperación de la fuerza más rápida en las 48 h posteriores.

La termografía se consolida como una herramienta eficaz para visualizar estos efectos, aportando datos objetivos que complementan las métricas clásicas de fuerza y EMG.

Ambos métodos son válidos, pero el estímulo excéntrico representa una carga más exigente, y la termografía es clave para monitorizar sus efectos.

Referencia:

de Souza Leite Júnior, J. A., Aidar, F. J., Menezes, J. L., de Almeida-Neto, P. F., Cabral, B. G. D. A. T., Silva, A. F., ... & Alghannam, A. F. (2025). Evaluation of strength, skin temperature and muscle activation in traditional and eccentric training in Paralympic Powerlifting athletes. Scientific Reports, 15(1), 25900.