Artículos científicos
Salud

Termografía y bótox: cómo aplicarla en medicina estética

Julio Ceniza Villacastín

11/13/2025

social media images
Hero Image
resource image
Artículos científicos
Salud
11/13/2025
Termografía y bótox: cómo aplicarla en medicina estética
social media images
Un nuevo enfoque basado en evidencia para mejorar la seguridad y personalización de los tratamientos estéticos

La termografía infrarroja continúa expandiendo su campo de aplicación más allá del rendimiento deportivo y la rehabilitación. Un reciente estudio publicado en la revista Diagnostics (Kytko et al., 2025) demuestra cómo esta tecnología puede convertirse en una herramienta clave también en el ámbito de la medicina estética, ofreciendo una forma no invasiva y objetiva de analizar la respuesta del tejido facial tras la aplicación de toxina botulínica tipo A (bótox).

¿Qué revela la termografía tras las inyecciones de bótox?

El estudio evaluó a 30 pacientes mediante imágenes térmicas antes, inmediatamente después y 20 minutos tras las inyecciones de bótox en la zona frontal.Los resultados mostraron una respuesta térmica bifásica:

  • La temperatura facial disminuyó justo después de la inyección (−1,1 °C).
  • Y aumentó significativamente 20 minutos más tarde (+1,5 °C), debido a la vasodilatación y la reacción inflamatoria local.

Este cambio térmico, lejos de ser un simple dato curioso, tiene implicaciones directas en la práctica clínica. Los pacientes con mayor grosor de tejido adiposo subcutáneo mostraron respuestas más intensas, lo que sugiere que el calor posterior podría favorecer la difusión del producto y, en consecuencia, aumentar el riesgo de asimetrías o edemas.

El papel del enfriamiento local

Los autores del estudio proponen una estrategia sencilla y efectiva: la aplicación de frío localizado (+4 a +8 °C durante 5–7 minutos) tras la inyección. Este procedimiento ayuda a:

  • Reducir la hiperemia y el riesgo de hematomas,
  • Limitar la difusión no deseada del tóxico,
  • Y mejorar la seguridad y control del tratamiento.

De esta forma, una técnica tan accesible como la termografía permite no solo visualizar las respuestas fisiológicas del tejido, sino también optimizar las decisiones clínicas en función de los datos objetivos.

Termografía: una aliada de la medicina estética basada en evidencia

La termografía infrarroja se presenta como una herramienta no invasiva, rápida y sin radiación, capaz de proporcionar información valiosa sobre la microcirculación, la inflamación local y la respuesta vascular del paciente.

Su integración en los protocolos estéticos puede ayudar a:

  • Personalizar los tratamientos según el perfil térmico y anatómico del paciente.
  • Monitorear la evolución del tejido tras cada sesión.
  • Mejorar la prevención de complicaciones.

En definitiva, la combinación de bótox y termografía abre un nuevo escenario en la medicina estética moderna, más segura, precisa y basada en datos objetivos.

Referencia:Kytko, O., et al. (2025). Evaluation of the Effectiveness of Botulinum Therapy Based on the Anthropometric Characteristics of the Face Using Non-Invasive Thermal Imaging Data. Diagnostics, 15(19), 2519.